José Noé Mijangos Cruz
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milenio.com |
Desde que legítimamente protagonizó declaraciones a días que la curva
pandémica levantara su pico como un pájaro en ascenso en territorio nacional,
López Obrador se enfrentó a una opinión pública desatada en su contra, en su
mayoría, debido a las manipulaciones que sus opositores ejercían con dolo para
doblegarlo o por lo menos, asestarle una ruda expresión de insensibilidad por
la alerta sanitaria que ya atormentaba a Italia y España, en ese periodo
inicial de emergencia en México.
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forbes.com.mx |
Fue a partir de tal cúmulo de improperios en su contra, que dejó al
epidemiólogo Gatell manejar la situación; actitud descentralizadora que los
anteriores presidentes no aceptaban, por restarles culto a la personalidad.
Pasado el suceso que le requería estar a la altura de las circunstancias,
Andrés Manuel volvió a ocupaciones de divulgación, de las acciones que
implementaría el gobierno federal para contrarrestar los efectos del COVID19 e,
incluso, en esas mañaneras iniciales de pandemia, dejó pasar el ofrecimiento de
gel antibacterial; forjando criterio original en sus encuentros con la prensa,
que ya lo esperaba.
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reforma.com |
Alejarse de poses ridículas, como el cubrebocas de un Del Mazo o de un
Murat, en actos públicos, no ha permeado en el grueso del colectivo, porque
somos más los que seguimos a pie juntillas indicaciones atemorizantes,
filiaciones arribistas (lo que indica el liderazgo acrítico) o una “junta de
notables” como la de gobernadores de oposición que ejercen el presupuesto como
si viviéramos estabilidad financiera.
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jornada.com.mx |
El presidente rompió su confinamiento para volver a ser original. Hace
unos días, en Quinta Roo, ante testigos presenciales de la puesta en marcha de
la construcción del Tren Maya, volvió a aparecer sin cubrebocas, ante un
gobernador incrédulo y alguna invitada que se desajustó el cubrebocas cuando
comprendió que era una pantomima de servidores públicos que se ponen el
“curita” antes de cortarse.
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aristeguinoticias.com |
Lo políticamente correcto, que moldeó al gobernante de disciplina vertical,
antepone la pose “beata”, el cliché estético, a la práctica democrática que
define el ejercicio de las libertades. Recién se pusieron de moda las reuniones
en “zoom”, muchos políticos obligados por mantener sus ingresos a toda costa,
manejaron sus discursos desde el confinamiento, destilando oficialismo al tasar
el cumplimiento de las medidas sanitarias como el uso del cubrebocas, aunque no
lo ameritara.
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milenio.com |
Dejar a las entidades federativas la
responsabilidad de manejar el control de la pandemia ha matizado situaciones
infortunadas como la muerte de “Giovanni” en Jalisco (brutal desenlace del
exceso de fuerza policiaca, sólo por no usar cubrebocas), o el endurecimiento
de las medidas sanitarias por 10 días más en Oaxaca. Esas versiones contrastan
con la actitud del presidente, que pide considerar los fallecimientos como
parte de la acumulación que esperaba dictamen y que al ser actualizados
confirman cifras devengadas con anterioridad. No caer en el pánico inútil, es
la recomendación del presidente, tal y como la recomendación que propone la
secretaria de gobernación para evitar el cubrebocas: preservar la salud con “nanopartículas
de cítricos”. Que tales afirmaciones hayan destacado en las notas periodísticas
de la semana que transcurrió, se debe a la distorsión de una traducción negligente;
en otras palabras, “estas autoridades se cuidan, pero no exageran”.
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animalpolitico.com |
Twitter: @JNMIJANGOS
(Publicado en +Noticiasnet.mx Voz e Imagen de Oaxaca, 11/06/2020, p. 6A y en El Heraldo de Coatzacoalcos 11/06/2020, p. 12.)
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