jueves, 5 de noviembre de 2015

TOLEDO Y SU DESARROLLO SOSTENIDO

TOLEDO Y SU DESARROLLO SOSTENIDO

José Noé Mijangos Cruz

Una defensa al patrimonio natural que no se esperaba en pleno auge del gobierno de Cué, se da con el intento de construcción del Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca (CCCO). El personaje que lo originó no es un sujeto común: mantiene relaciones de amistad con gente influyente en medios culturales, pues su bagaje es suficiente como para que sólo los que por alguna razón no hayan escuchado de él, lo increpen y hasta lo lastimen.

Su historia se remonta a su cercanía con uno de los iconos culturales de nuestro país, orgullosamente oaxaqueño: Rufino Tamayo. Probablemente a partir de ese desempeño grato bajo la tutela de Tamayo, Toledo crece en todos los sentidos, incluso a su permanencia en México se le agrega el bono de ser auspiciado por revistas culturales y a acometer alentadores reflejos de insumisión en su comarca de origen: Juchitán del General Zaragoza. Muchos artistas plásticos juchitecos, ondularon la bandera de este país, en exposiciones financiadas en el extranjero. Juchitán, es otra, desde que su pueblo pidió que se revisara el papel residual con que a su cultura se le estaba afectando. La guerra sucia y la limpieza de insurrectos no bastó para que Juchitán se quedara atada de manos.

Francisco Toledo, presagió una ganancia en esta lucha frontal contra el gobierno de Gabino Cué, tan campante como esperar que ante la falta de argumentos para actuar en la construcción de esta infraestructura cultural, se alterara el orden ecológico. Era cuestión de tiempo, para obtener un reclamo justo a una demanda honesta. Se puede decir que ante procedimientos confiados y probados, los resultados iban a ser, igualmente, confiados y probados. Sólo nos lamentamos la incursión del artista plástico Sergio Hernández, ante la mediática estimación sobre una casa de Cué en San Felipe del Agua. Como bien sabemos, muchas familias gobernantes vienen de generaciones haciendo voluminoso un patrimonio que seguramente ya rebasan los 7 millones de dólares. Y no es un secreto que los patrimonios de esta naturaleza se ejerzan mediante un repertorio de familiares y socios comerciales que permiten el saneamiento financiero tendiente a hacer frente a las declaraciones patrimoniales, llegado el caso.

De parte de Cué, el encubrimiento de hacer parecer una obra cuya práctica gubernativa era aparentemente benéfica para la ciudad, hizo que algunos actores culturales como Toledo expusieran a la opinión pública, hasta dónde había llegado un gobernador en la tomadura de pelo sólo para no ser enjuiciado. Cué, de salirse con la suya, debido al escándalo que le hizo pasar Toledo, habría ingresado a la historia como un déspota más de los que ya tenemos contados de sobra en Oaxaca.

Pero, ¿en qué consistió la defensa de Toledo al Cerro del Fortín? En que los empresarios locales han depredado sus inmediaciones de manera sistemática e impune. El impacto medioambiental no es cosa como para tomarse a juego. Además, con la excusa del turismo, las cuentas histológicas sólo se tasan desde un aprovechamiento económico, y no sobre un despilfarro de recursos naturales que terminan pagando un deterioro que no fue declarado presupuestalmente para su inmediata reparación. Así las cosas, era necesario utilizar una estrategia agresiva sobre una burocracia que no sólo fuera instanciada localmente sino, con mayor razón, desde la federación, que brilló por su ausencia como entidad responsable para la suspensión inmediata de esa obra.

Además, Toledo, con sus miras largas, avizoró que a esta injusticia se les sumarían otras de alto calado, lo que no podía posponer sólo con la expresión basada en los medios de comunicación, sino que requería de una presencia irrespetuosa en pro de alterar el paso de la maquinaria burocrática, legal y operativa en la zona. De hecho, de no darse estos acontecimientos, el claro perfil tirano de una obcecación como la construcción del CCCO en el Cerro del Fortín, tendría lugar, y los desperfectos al medio ambiente lo estaríamos pagando en algunos años.

Pero la parte interesante de Toledo, sin duda, es que el ‘desarrollo sostenido’ tiene que provenir de abajo, de los que no se pueden defender. Una voz tan insidiosa como la de Toledo, con ese tono ecuménico, hizo, en prospectiva, un trabajo de unir las voces de los que esperan que su contexto no se desfigure sólo para el beneficio de unos cuantos, y si se tiene que rentabilizar el ambiente circundante, sólo piden que se tasen las enmiendas a la naturaleza con apremio, además de que siempre se les solicite su opinión. Sólo resta armar el proyecto de sustentabilidad y de sostenimiento para el Cerro del Fortín. No el que ya está en manos de Semarnat u otra instancia estatal, o cualesquier organismo fiduciario, sino el que se tiene que hacer con Toledo a la cabeza.

Twitter: @JNMIJANGOS

(Publicado en +Noticiasnet.mx Voz e Imagen de Oaxaca, 05/11/2015, p. 10A)


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